Tuesday, May 25, 2021

NO SOY FAMOSO, PERO TENGO ALGO QUE DECIR (41).


CONVIVIENDO CON EL DOLOR. El año 1972 marcó un punto de inflexión de   lo que ocurriría un año después: la Guerra de Yom Kippur. El Servicio de Inteligencia interno ( Shabak) no detectó la llegada de un terrorista integrante de las Brigadas Rojas Niponas, quien    provocó una masacre en el   aeropuerto internacional David ben Gurión.

La otra falla que le cupo a la   Seguridad Exterior, el Mossad,   que no previó lo que iba a ocurrir   en   los   Juegos Olímpicos de Múnich, cuando   el    grupo terrorista  SEPTIEMBRE NEGRO (recordaba la matanza de palestinos por fuerzas jordanas),  tomó por asalto el sector de la villa olímpica donde estaba alojada la delegación israelí, secuestrando y asesinando  a una vez personas entre entrenadores y deportistas.   

En el MUNDIAL DE FÚTBOL DE 1970,   el grupo terrorista Septiembre Negro proyectó secuestrar   a la selección   israelí. El servicio de inteligencia, como olfateando que algo grave podía ocurrir,   ordenó cambiar   la sede de la concentración. Se   evitó una tragedia, pero nadie lo tomó en cuenta de lo que vendría dos años después. Alemania se comportó como un    cómplice de los árabes,   y no como quien debía custodiar   a los deportistas   israelíes.  Los francotiradores designados por la policía de Múnich, para impedir la huida de los secuestradores con sus  fuego, y carecían de rifles de precisión y de teleobjetivos o dispositivos de visión nocturna.   En este desbarajuste el resultado final no podía ser otro.

Avi---Saúl   había recibido de sus padres un televisor color y me había invitado a   ver las transmisiones en directo de   los Juegos Olímpicos de   Múnich,    la   cuna del nazismo. Lo que se vio por la pantalla chica, fue angustia primero y dolor después.

Israel tenía puestas todas sus fichas   en la velocista   ESTHER ROTH SHAJAMOROV (n. 1952),   como quien podía obtener la   primera medalla olímpica para su   país.  

 La atleta se retiró de la competición cuando se enteró que entre los muertos estaba su entrenador Amitzur Shapira.

Uno de los BOCHORNOS DEL SHIN BET, ocurrió    el 21 de julio de 1973, cuando   ordenó el asesinato de un inocente: Ahmed Bouchiki   un ciudadano marroquí, nacido en Argelia, trabajaba como camarero en Lillehammer, Noruega. Y se lo confundió con   el supuesto cerebro de la   masacre de Múnich.  

La víctima era hermano de  Chico Bouchikhi , fundador del grupo musical GIPSY KINGS.   

El Ejército israelí   recuperó    algo de su prestigio   durante la   OPERACIÓN ENTEBE, llevado a cabo en Uganda para liberar a los pasajeros del avión de Air France, secuestrado por terroristas árabes   a multas de junio de 1976.

El Gobierno de Israel comenzó las negociaciones con el grupo extremista,   mientras el Estado Mayor   preparaba un plan para rescatar a los cautivos.   

“A una semana del secuestro dos aviones de carga aterrizaron en el aeropuerto   de Entebe logrando liberar a todos   los rehenes     sanos y salvos. Los secuestradores murieron en el lugar. En esta acción cayó el   jefe del operativo YONY NETANYAHU, que era    hermano de Bibi,   político de la   Derecha y en varias   ocasiones, Primer Ministro. "     

La Operación Entebe conmovió al mundo entero. Fue la mayor experiencia militar en un enfrentamiento contra un   grupo   preparado para   la lucha antiterrorista. Libros y películas sirvieron para resaltar la hazaña.

Afula.   Ciudad en el Distrito Norte de Israel, también conocida como la Capital del Valle de   Jezreel.

Arad.   Se encuentra en el Neguev, a unos 30 km. al sureste de Beer Sheva, sobre un monte que se eleva a 40 m. por sobre la planicie a su alrededor. Fue un caravasar fortificado para proteger las rutas comerciales que pasaban por allí.

BEIT SHEAN. Situada en el Valle del Jordán, sus ruinas del período romano-bizantino quedaron expuestas en la cima del tel (montículo) y en su parte sur, los restos de períodos anteriores: las edades de Bronce y de Hierro.

CERVEZA SHEVA (Cerveza = Pozo, Sheva = Siete).   Hay evidencias arqueológicas de haber estado poblado desde el siglo IV adC.

CANNABIS: (cáñamo).   Es una especie herbácea con propiedades psicoactivas. Es una planta anual originaria de las cordilleras del Himalaya.

HACHÍS (del árabe: hierba).   Es una droga psicotrópica derivada del cannabis (marihuana.)   Lautaro. Caudillo araucano (n. 1534),   tras servir como caballerizo a las órdenes de Valdivia, gobernador de Chile, encabezó   la resistencia de su pueblo contra los conquistadores españoles.   Fue   tras asesinado ser   traicionado por uno de los suyos.                                                             

CAMBIO DE KIBUTZ.   El asma me estaba maltratando. Y la vida en Sdé Najúm era un hastío. mis hijos

merecían otro marco social   para poder desarrollarse como personas.   Con   Mi Mujer llegamos a la conclusión que debíamos   irnos de allí.

La posibilidad de un cambio se precipitó cuando una tarde de noviembre de 1972   se nos apareció   un señor   quien   dijo ser miembro de una    colonia   vecina: BEIT HASHITÁ (La casa de la acacia,   fundada el 4 de diciembre de 1928). Era    el   año de unos amigos de la infancia de  Mi Padre.   

Una noche tomé prestado un jeep y me fui a conocer   la que iba a ser nuestra nueva colonia.    Me bastó con ver   lo que era el salón comedor, con tanta gente cenando, para decidir nuestra rápida mudanza.

En los primeros días de   enero de 1973 ya estábamos viviendo Beit Hashitá. 

Nos ubicaron en una vivienda transitoria   mientras se construía lo que sería nuestra casa definitiva   con los dineros enviados por el Gobierno, como parte de la asistencia estatal   a los inmigrantes.

El año de los amigos de Mi Padre, GUIDON,   tenía cinco hijos (dos varones), que se    los criaba el kibutz como a otros tantos. 

Su mujer, Neta, era una pobre tipa dominada por su marido.  

Nuestro padrino—sandak—     era un tipo morrudo, de aspecto jovial, que   sabía darse cuenta de la gran vida.

Era el   encargado del parque automotor. Lo que no se podía arreglar en la colonia se   llevaba a un taller mecánico,   propiedad de un árabe,   amigo suyo, en Nazaret. Siempre regresaba   cargada   de víveres.  Para él no existía la Kashrut. La parrilla de su casa no tenía descanso. 

A mí no me costó   acomodarme a la vida de BH. Entré a trabajar en la fábrica de conservas de hortalizas cuya producción se exportaba   tanto a Europa como a los EEUU.

Yo estaba contento con mi avodá y la gente   conmigo.

Era tal mi entrega, que no   reparaba en los riesgos que tenía este trabajo. Una vez   unas    gotas de   un   ácido utilizado como    conservante, salpicaron   mis ojos: tuve   suerte de haber perdido la vista. Estuve quince días totalmente ciego. De a poco fui recuperando la visión.   

Supe en carne propia la angustia que produce una ceguera por más que   sea   pasajera.

Mi Mujer   estaba disconforme   con las pocas alternativas que tenía de trabajo: era   cuidar chicos ajenos, ocuparse de   la lavandería, o perderse en la cocina.   No comprendía que había que pagar un derecho de piso antes de recibir algún beneficio, como poder estudiar.   Esta insatisfacción actuó como un boomerang. Empezó a sufrir de los bronquios,   agravado   por una tos persistente. Y sobre el pucho se   embarazó. 

En el kibutz tener veinticuatro años y dos   hijos era estar en minoría. Tres era el promedio   de una familia tipo. Todos nuestros conocidos festejaron la noticia porque     íbamos a tener un hijo nacido en BH, lo que nos significaba ser parte integral de    esta comunidad. 

Nuestro Hijo, el   menor,  nació   el 3 de agosto de 1973,  en el Hospital comunal de Afula. Mi Mujer, después de haber tenido a los dos críticos  anteriores en  instituciones privadas,  se  tuvo que adaptar a una barraca donde se amontonaban  parturientas de distintas costumbres y nacionalidades.  

En la puerta del Beit jolim    había BEDUINAS que se negaban a entrar porque estaban acostumbradas a dar luz en sus campamentos. Con el consentimiento de la autoridad competente se las forzaba a ingresar en la Sala de Partos.       

Era   la primera vez que yo no estaba al lado de Mi Mujer. Me tuve que conformar con esperar en la colonia, que me informaran de la llegada del tercer vástago.

Cuando me telefonearon al kibutz para decirme   que Mi Esposa   había dado a luz, tomé un coche    y con Mi Primogénito nos fuimos a darle la bienvenida   a Eitán,   el nuevo integrante de la familia.

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BEDUINO.   Árabes nómadas   dispersos entre    Siria y el África septentrional.

Llegan   mis enemigos. 

Cuando creí que me había librado definitivamente del terrorismo familiar, mis enemigos    iniciaron una ronda de visitas. Una semana antes del bautismo de   Nuestro   Hijo menor    y a diez días que Mi Mujer cumpliera su cuarto siglo de vida,   nos enteramos que El   Ogro y La Hipocondríaca, habían llegado a Israel y   que estaban alojados   en un hotel de Haifa.

Aún estando en mi territorio El Ogro   no se privó   de humillarme. Le telefoneó   a su hija diciéndole   que si ella quería ver a sus padres yo tenía que ir a darles la   bienvenida e invitarlos al kibutz.

Yo   en aras de   la concordia matrimonial,   acepté la entrevista. Llevé conmigo   a Mi Primogénito. Anochecía cuando tomamos el ómnibus que entraba en la colonia. El encuentro estuvo carente de toda emoción.   Los   Suegros se dieron por satisfechos y al día siguiente se instalaron en   Beit Hashitá. Guidon   les había preparado    un lugar donde pudiera estar lo más confortable posible.

La fiesta bautismal   se realizó al aire libre.    Unas largas mesas   se extendieron a lo largo del   parque, en una de esas noches    difíciles de igualar.    El menú era tan abundante como variado. Hasta hubo brocheta de gacela. El Ogro, un morfón patológico,   ponderó la comida hasta el hartazgo.

Al día siguiente, Mi Primogénito   acompañó a sus abuelos   a Sharm el Sheik (se piensa    que aquí está enterrado Moisés), un lugar turísticamente atractivo y queIsrael   administró   desde   la Guerra de los Seis Días hasta después de la Guerra de   Octubre, cuando el territorio   le Fue devuelto a   Egipto como parte del acuerdo de paz firmado entre ambas naciones.

En   septiembre fue el turno de Mi Cuñada, la médica y su marido. Ocuparon la misma casa que había sido acondicionada para los Suegros. Fue uno de los últimos paseos que hicieron como marido y mujer. Se notaba que el tipo ya no la soportaba.   Quizás nunca la soportó. Como que   se vio empujado a casarse.

Alquilaron   un coche para visitar el    Norte del país. En el trayecto comenzaron a pelearse.   Mi Cuñado   hizo una mala maniobra y    el vehículo     se despistó. Tuvieron suerte que   la   ruta interbalnearia   Haifa-Tel Aviv no tenía mucho tráfico sino    no contaban el cuento.

En la mañana del 13 de septiembre   se produjo el derrocamiento y posterior asesinato del presidente chileno SALVADOR ALLENDE (n. 1908), a quien yo lo admiraba    tanto como    al exmandatario    argentino   Arturo Illia, también derribado por un golpe militar.

 

“LA PAZ PERDURABLE ES UN SUEÑO, Y NI SIQUIERA UN SUEÑO HERMOSO”. Moltke.

 

LA GUERRA DE OCTUBRE. Una serie de circunstancias determinan nuestra   salida de   Beit Hashitá.  

El Segundogénito   compartía su habitación    con un   chico que en medio de la noche se bajaba de la cama  y lo mordía.

Mi Hijo    amanecía con  marcas de dientes   en    la cara y en los brazos. La situación se complicó cuando el agredido   tomó conciencia de la situación y   empezó a sentirle   miedo   al agresor.

El tercer ocupante de la pieza   se había sacado de encima al precoz Draculita con un par de golpes bien puestos.

Draculita tenía un retraso madurativo. Sus padres, una argentina y un hombre nacido en el kibutz, no se hacían cargo de la situación. Lo acostaban y se iban al carajo sin importarles lo que hacía el chico.

Cuando Mi Mujer quedó encerrada de nuestro tercer hijo, yo era quien acostaba a Ariel.   Me pasaba noches enteras tratando de hacerlo dormir. Me perdía la cena y   comía lo que Mi Mujer me guardaba. A  las actividades sociales no podía concurrir.    De nada valieron mis quejas:    protegían al matrimonio especialmente al hombre cuyos padres se contaban   entre los fundadores del lugar. 

El golpe de gracia sobrevino con la    GUERRA DE OCTUBRE--YOM KIPPUR.   En el campo de batalla quedaron una vez jóvenes de BH. Fue el kibutz con mayor número de bajas. Pueda ser que diga una burrada. Para mí   la Guerra de Octubre fue consensuada entre el Gobierno norteamericano y el israelí para que Egipto recuperara su    orgullo   después de la paliza recibida en 1967.

El   secretario de Estado yanqui HENRY KISSINGER (n. 1923), estaba convencido de que una victoria egipcia, aunque fuera parcial, llevaría a su presidente,    Muhammad Anuar el Sadat (n. 1918), a firmar la    paz definitiva   con Israel. Y no se equivocó.   Todo el mundo presentaba que algo  malo se estaba gestando  en el Canal de Suez. Solamente el gobierno de Golda Meir (n.1898),    parecía no  darse cuenta. O no debía enterarse.

El 5 de octubre de 1973 fue un día fantástico. En la colonia     nadie ayunaba.   Con Mi Mujer decidimos    almorzar en   nuestra casa. Yo había vuelto   de dar un paseo con   el Mediano.   A él le encantaba visitar el tambo—refet, para ver de cerca a las vacas lecheras. 

El Primogénito quería    terminar de comer para   irse a jugar con sus amigos. Para él no existía la siesta.   Y el recién nacido   estaba durmiendo en su cochecito.

Mi Mujer estaba poniendo   los primeros platos de comida   a la mesa   cuando   el    ulular de   las   sirenas invadieron el valle de  Jezreel,

Encendí la radio. Se oían reiteradas consignas. Debía   estar ocurriendo algo grave teniendo en cuenta que tanto en Año Nuevo y como en el Día del Perdón, las emisoras israelíes no emitían sus   programaciones habituales.   

Yo sentí una opresión en mi pecho, la misma que padecí   cuando estuve en Degania, en el verano de 1962.                                            

En todo el país había una sensación generalizada de que podía producirse   un NUEVO BETAR (inmolación masiva para no caer en manos de los romanos).

 Los egipcios habían   cruzado   el Canal de Suez. La mayoría de los defensores   apostados en la tealá perdieron la vida al ser sorprendidos unos descansando y otros jugando al fútbol. 

Los sirios, por su parte,   aprovechándose   de la confusión existente en Israel   se lanzaron a recuperar las   alturas del Golán.

La vida en BH   era de angustia. Los chicos del lugar no entendían porque yo no iba a la guerra y las mujeres envidiaban a   Mi Mujer por tener a su marido con ella.   Yo iba al trabajo y después me encerraba en la habitación.

Recién al cumplir los cinco años de estar en el país   dejaba de ser un   inmigrante y   era convocado al Ejército. 

Yo iba a estar en la retaguardia cumpliendo tareas burocráticas.    El asma no me permitía otra cosa.      

Paradojas de las guerras: a los sanos los mandan a pelear.   Los enfermos se quedan en sus casas y nunca serán   carne de cañón.

(Continuará)

(Todas mis notas figuran en el rincondelosimpios.blogspot.com/ (EL HOMBRE DE LA MEMORIA CORTA)

Monday, May 17, 2021

NO SOY FAMOSO PERO TENGO ALGO QUE DECIR (40)

 MI VIDA Y SUS INFIERNOS

Mi Primogénito, un  travieso consumado, cualquier  lugar y cualquier chico le servían para sus fechorías.

Una tarde  incómoda, para   estar en el barco, al aire libre, Mi Mujer se quedó  a dormir la siesta con el   Menor y yo  me fui al cine.

Durante una escena de la película, en la que abundaban más   tiros que besos, Mi Primogénito se apareció  por el medio de la pantalla justo en el sitio donde la costura unía los dos paños. Estaba huyendo de un supuesto   enemigo y como equivocó el camino traspasó el telón. De inmediato se paró  la proyección.   El acomodador tomó al intruso de un brazo y a los gritos   preguntó quién era el padre de ese salvaje.

Yo quería desaparecer, pero no pude.  Me levanté de la butaca y me identifiqué  como el responsable del  malhechor.  Mi Primogénito  escuchó mi reprimenda, como quien  escucha un cuento de hadas. Siguió haciendo de las suyas.

Después de medianoche  los noctámbulos  recibían  un refrigerio: emparedados de pan francés de  jamón y queso;  gaseosa, café o té. Mi Primogénito siempre   se aparecía a tiempo para ligar un bocadillo.

Mi Hijo Menor   era un dormilón crónico. Lo dejábamos en el camarote y nos íbamos  a cenar.  Una vez no lo encontré en su litera.  En un primer momento pensé en un secuestro. Reaccioné instintivamente: “Quién coño iba a robarse el crio de un pobretón y más aún,  en un barco”. Me agaché para mirar por debajo de una de las cuchetas: allí estaba él durmiendo de lo más chufi. Tampoco se mosqueó cuando  lo levanté para volverlo a su cama.  

Conclusión: la nave se había balanceado y  Mi Hijo había rodado  quedando  atrapado entre  dos valijas. 

Una noche hubo una enorme conmoción  en la salla da ballo, cuando uno de los viajeros, un anciano  alemán,   murió fulminado  por un ataque cardíaco en medio de la pista.  

El cadáver del teutón fue depositado en la morgue y descendido   en Génova.  Tuvo mucho más suerte que el integrante de la Primera Junta, Mariano Moreno,  cuya tumba  está en el océano Atlántico, frente a las costas brasileñas.

 PISANDO TIERRA FIRME. Después de dos semanas de cielo y mar, bajamos en Lisboa.  Nos subimos a un colectivo  de doble piso,  y recorrimos varios barrios de la capital lusitana. De regreso buscamos el   elevador de San Justa para ver laciudad desde las alturas pero estábamos fuera de horario de atención al público.    Nos quedamos mirando su  costa  maravillosa,  donde el rio Tajo, desemboca después de recorrer casi mil kilómetros.

En  Barcelona, aprovechamos  que el invierno boreal seguía regalando tardes soleadas    nos   sentamos a  merendar en un café  frente a la Rambla.  El  paseo me hacía  acordar  a la  Alameda mendocina.

Caminamos hasta el Barrio Gótico, que antiguamente había sido habitado por  hebreos. Su comunidad vivió aquí hasta el año 1391, cuando fue asaltada y sus habitantes  obligados a convertirse al catolicismo. Los que se negaron  fueron asesinados.

En el Puerto  Mi Mujer y Mi Primogénito visitaron una de las carabelas de Colón. Había que tener mucha imaginación para ver a semejante cascajo navegando por   el Atlántico.  Cannes lo pasamos por alto, por la misma razón que lo había hecho yo, en mi viaje anterior.

En la terminal de GÉNOVA con el  matrimonio amigo   alquilamos un coche. El hombre    tenía  la licencia internacional para  conducir.  Yo también lo  tenía, pero no sabía manejar, un pequeño detalle. Mi licencia   me lo había  dado  Pedro, el tejedor, porque sabía que yo  la iba a utilizar fuera del país.

En Israel los cursos de manejo eran muy caros y aprobarlos era una misión más que  difícil, mucho más para un tipo  tan nervioso  como yo. 

Cerca de la plaza genovesa de Ferrari, nos detuvimos   en una cafetería   para poder  recuperar el calor corporal.

Yo pedí un café.  El mozo me trajo  un ristretto, una infusión muy concentrada. En dos sorbos lo liquidé.  Necesité un par de horas para serenarme: mis manos me temblaban   como  si me hubiese hecho varios puff  de adrenalina.

Nuestro objetivo era Roma.  Pero no queríamos irnos de aquí no sin antes visitar algunos de los  lugares característicos de esta ciudad.

Nos recomendaron  el cementerio,   famoso por  el valor arquitectónico de sus tumbas. 

EN  LA NECRÓPOLIS DE STAGLIENO, inaugurado 1851, se sepultan a los  difuntos de las religiones católica, judía  y   evangélica. Aquí se halla  mausoleo del   revolucionario y filosofo genovés Giuseppe Mazzini (n. 1805), quien combatió el absolutismo monárquico.

En el camposanto estaba prohibido sacar fotos. Mi Mujer se empecinó en hacer lo que no se podía: escondió la cámara  Brownie    en su bolso, y gatillaba cuando la   Seguridad se distraía.

Después nos encaminamos al  Palazzo Bianco, famoso por exhibir obras de arte del período Barroco, (entre  los años 1600 a  1750), de artistas tales como: Tiziano, Veronés, Tintoretto y  Caravaggio.    

Mi Mujer se entusiasmó con un pequeño cuadro del flamenco  Antón Van Dyck (n.1599). No sé si  valoró  la obra   o si pensó: “¡Cuántos problemas tendría solucionado  si lo tuviera en mi  poder!”. 

Un guardia consideró como sospechosa la actitud de Mi Mujer: le pidió que no se acercara en demasía para   mirar la pintura. Después, desconfiando de nosotros,  nos siguió por toda la galería.

A la salida  me compré una mochila   para  poder  cargar a Mi Segundogénito con mayor comodidad.  Ya tenía mis brazos acalambrados. El borreguito pesaba un montón. 

Entramos en  una confitería. Mi Primogénito se había encaprichado  con una caja de bombones. A toda costa quería que se la comprara.  Le dije que no. En un descuido  se la llevó. Le pedí  que la regresara. Se negó.  Amagué darle una cachetada y en esa acción  le rocé la nariz. Como tenía debilidad capilar  sangró.  Yo terminé pidiéndole disculpas y dándole el gusto.     No sabía   ponerle límites a Mi Primogénito. 

Llegamos  a la capital italiana en un mal momento: al día siguiente se votaba en todo  el país. Nos fue difícil conseguir un  hospedaje  que se ajustara a nuestro presupuesto. 

Después de una larga búsqueda  nos metimos en un hotel alojamiento  aprovechando  que las  trabajadoras sexuales se habían ido a  votar a sus respectivos  pueblos.

Cada  familia comió en su habitación. Después salimos a conocer la Roma nocturna. Solamente unos locos como nosotros podían  caminar en ese clima   que   congelaba hasta el aliento.

En  la  FONTANA DI TREVI retrocedí a mi adolescencia recordando  la película  La  fuente del deseo,   dirigida por  el rumano Jean Negulesco (n. 1954),  cuya  banda de sonido  Tres monedas en la fuente  había tenido  un éxito descomunal. 

Me imaginaba    a la despampanante actriz y modelo sueca ANITA EKBERG (Kerstin Anita Marianne Ekberg n. 1931), sumergiéndose en la  fuente en un pasaje de la película  La Dolce Vita,   dirigida por el célebre italiano, Federico Fellini (n.1920.)

 Mi Primogénito siguiendo el ejemplo de  un grupo de rapaces metió sus manos en el agua para alzarse con algunas de las  monedas, que la gente arrojaba pidiendo un deseo. Yo  se las hice regresar. 

Treinta años después, la Justicia italiana absolvió a una mujer que se había apoderado de unos  diecisiete mil  euros porque lo había hecho para poder comer.

El fallo absolutorio  estableció que la fuente era  un lugar público y que la  sustracción  de  monedas no era  un delito.

En la recorrida llegamos a otros lugares que yo no había estado en mi viaje anterior: el  Estadio Olímpico utilizado en los Juegos de 1960, y   las Catacumbas, donde  los cristianos sepultaban  a sus muertos porque  los romanos les prohibían tener sus propios cementerios.  Entramos a  un túnel   iluminado por  unas antorchas   hasta donde   se  supone está  enterrado San Sebastián, el mártir romano del S. III, quien fue flagelado hasta morir por ayudar a los cristianos.

Abandonamos Roma  con destino a NÁPOLES.  En nuestra ruta estaban  las termas preferidas del emperador Caracalla (Marco Aurelio Antonino Basiano n. 188). No pudimos ingresar por hallarnos fuera del  horario de visita.  Fue una pena porque nos privamos de ver esos baños construidos  entre los años 212 y 216, e inaugurados  con el nombre de “Termas Antoninas.”                                             

En Nápoles   nos alojamos en un hotel alquilado por el Ministerio de la Inmigración israelí   en la pequeña localidad de Castellmare conocida por su  desarrollo industrial, termal y turístico.   El hospedaje fue un hospital   durante la SGM.

Mi Primogénito, acostumbrado a dormirse muy tarde, una noche se dedicó a vaciar una máquina  expendedora  de  bebidas gaseosas, utilizando las  desvalorizadas  monedas argentinas. 

No solamente se hartó de beber, sino que  también reveló su secreto a otros chicos que se alojaban en el hotel.

Como nos quedaban tres días libres  viajamos a Pompeya.  Aquí  Mi Mujer se obsesionó con   llevarse un recuerdo, que fuera un original. La misión era más que  imposible: porque había una estricta   vigilancia.  Pero la casualidad jugó a su favor:   yo que me apoyo en una pared y de pronto se desprende un ladrillo volcánico. 

Il mattone adornó nuestra casa durante muchos años. Después lo regalamos.

Bordeamos  el Mar Tirreno hasta Sorrento. Aquí nos detuvimos  en un lugar donde grupos de  artesanos diseñaban verdaderas obras de artes, utilizando el cristal de   murano. El matrimonio amigo compró una estatuilla que  representaba a  una garza.  

Asocié el lugar con   esa bellísima canción ‘VOLVER A SORRENTO’   canción escrita y   compuesta por de los hermanos Gianbattista (n.1860) y Ernesto De Curtis(n.1875.)

 La visita a la isla de CAPRI, fue al día siguiente. Viajamos en un aliscafo  que parecía la sala de estar de un hotel de cinco estrellas: estaba   totalmente alfombrado,  y los asientos  estaban revestidos de una  pana roja. Me quedé con las ganas de visitar la  casa-museo  del   médico y escritor  sueco Axel Munthe (n. 1857), porque la estaban refaccionando. 

Su obra más conocida es   La historia de  San Michele, una especie de autobiografía publicado en 1929. 

El matrimonio amigo y Mi Primogénito, visitaron la Gruta Azul.  Mi Mujer y yo nos quedamos al cuidado   de los bebés.  

(Continuará)

(Todo los textos se pueden leer en el rincondelosimpios.blogspot.com)