Sunday, November 19, 2023

MATERIAL CORREGIDO

CUANDO EL DICTADOR RIOJANO, EN UNA ACCCIONAR INEDITO EN EL MUNDO DESTTRUYO LOS FERROCAARRILES, NADIE ABRIO LA BOCCA. CUANDO EL TREN DESAPARECIO,CIENTOS DEPUEBLOS Y EMPRESAS PASARON A PEOR VIDA. Y NADIE HABRIOP LA BOCA. EL SILENCIO COMPLICE ERA DE TODOS AQUELLOS QUE EN SSU VIDAS JAMAS SE SUBIERON A UN TREN EL RAMAL MAR DEL PLATA CONSTITUCION, FUE SILENCIADO POR AÑOS PERO TENIA MAS PERSONAL SÑOQUIQUE LÑLA MASA DEL 29. ***** CUANDO RESURGIO EL TREN PENSAMOS VAMOS ENTRAR AL PRIMER MUNDO. LOO QUE SIGUIO FUE PARTE DE LA DE UNA MANIPULACION POILITICA, CON RIELES DE VIEJA DATA Y TRENES MAS LENTOS QUE LA PORTEÑAE. ***** EL GOBIERNO SE BURLO CON UN TREN DE ALTAA VELKOCIUDAD QUE NUNCA NLLERGO. UN TREN A URUGUAY WUE EL POBRE MUGICA, SE QUEDO ESPERNDO. ***** EL ULTIMO HALLAZGO: EL TREN MITRE QUE HA TUCUMAN LLEVABA 21 HORAS,HOY ES DE 31 HORAS. EL TREN SALIA DE RETIRO AHORA LO HACE EN HORAS DE LA NOCHE DE UNA ESTACION SAN MARTIN. Y LLEGA A UN LUGAR FUERA DE LA ESTAACION TERMINAL TUCUMANA, A LA QUE ARRIMAR EN COLECTIVO EN HORASDE LA MADRUGADA. **** SI QUIERO VIJAR A SALTA NO ME QUEDA OTRA QUE TOMAR UN BUS DESDE MAER DEL PLATA PREVIO OBTENER UN P8RESTAMO DE ALGUN BANCO QUE SE APIADE DE MI. **** LA POBREZA ES TENER QUE PAGAR UN VIAJE EN OMNIUBUS DE MAR DEL A BUENOS MADS CARO QUE CUANLOQUIER DISTNCIA IDENTICA DEL PAIS. **** VIAJAR EN LINEWS URBANSAS EN MAR DELPLLATA DEBNE SER DE LAS PEORES DELPAIS. PERO COMO LOS QUE DERLINEAN LA POLITICA, JAMS VIAJA EN COLEECTIVOS, A LA GENTE SE LA PASAN POR LAS TUMBAS ETR8USCAS. ESPERO QUE ESTE PAIS LOS GOBERNANTES PIENSEN EN LA MAYORIA SILENCIOSA

Thursday, October 26, 2023

ELECCIONES 2023

 

ELECCCIONES 2023

DONDE ESTÁ EL ENEMIGO: PRIMERO EN EL FRAUDE y después en las traiciones.

El RADICALISMO, al parecer, nunca le molesto el peronismo en el poder. Como furgón de cola siempre encontró un lugar donde sacar algún provecho.

Lo que si, muchos  divorciaron  una vez que se ubicaron cerca de la bandeja de plata.  

EL PRO: conformo un cuarteto:  con De Larreta,  Vidal, Santilli, Carrio,  que siempre le gusto cepillar a los propios.

Ahora cerca de HALLOWEEN veremos de ue se disfrazan.

Sunday, January 22, 2023

LOCO POR EL FUTBOL (3)

 

Asociarme a INDEPENDIENTE RIVADAVIA de Mendoza, fue un hecho fortuito.  Practicamente tenia acceso a todas las instalaciones por cifra simbólica. Tenia quince años. El asma me habia llevdo a la capital cuyana

    RAIMUNDO ORSI tenía entonces cuatro años. Había nacido en Argentina pero sus padres eran italianos, por lo que cuando en 1927 recibió la oferta de la Juventus, pensó que, después de haber triunfado durante diez temporadas vistiendo la camiseta del equipo de sus amores, Independiente, había llegado la hora de brillar en el país de sus padres.

Su ingreso en el calcio encontró muchos obstáculos, pues la Carta de Viareggio, promulgada en 1926, cerraba las puertas del fútbol italiano a todos los extranjeros. Sólo los oriundos podían encontrar una pequeña grieta por la que deslizarse hasta los terrenos de juego sin violar ninguna ley. Hasta entonces, en Italia jugaban unos ochenta futbolistas foráneos, la mayoría austríacos y húngaros, que tuvieron que marcharse a otro sitio a buscarse la vida después del decreto que promulgó el régimen fascista. Orsi, por su parte, tuvo que esperar a tener su pasaporte listo, por lo que se pasó un año entero sin jugar. Finalmente pudo debutar en 1928.

EL DELANTERO FUE FELIZ EN LA JUVENTUS. Vistió de bianconero durante siete temporadas y se convirtió en el goleador del primer equipo que consiguió cinco scudetti consecutivos. Por las noches se engominaba y disfrutaba acompañando con la guitarra el acordeón de su compañero en la Juve, Renato Cesarini. Pasó poco tiempo hasta que se convirtió en un italiano más. Almenos es lo que se podría pensar de alguien que fue protagonista destacado de la Copa del Mundo de 1934 que culminó con la azzurra levantando su primera Jules Rimet después de derrotar a Checoslovaquia. Pero resultó que Orsi y los también oriundos Enrique Guaita y Luis Monti nunca serían italianos de derecho pleno. Fueron los únicos tres integrantes de la selección que no recibieron la medalla de oro que les acreditaba como campeones.

Esta decisión no habría sido tan grave si los futbolistas no hubieran sido repudiados en sus países de origen. Los tres se convirtieron en traidores en su patria natal, Orsi y Monti en Argentina, y Guaita en Brasil, y fueron amenazados con no volver a vestir la albiceleste y la canarinha a menos que abandonaran Italia. Pero era en Italia donde todos ellos habían echado raíces. Al final, las circunstancias precipitaron los acontecimientos. Y ninguno de ellos tuvo que decidir nada.

En octubre de 1935 las tropas de Mussolini entraron en Etiopía y el ejército reclamó la presencia de los oriundos pero no la del resto de futbolistas que sí habían nacido y crecido en Italia. Fue entonces cuando Orsi y los futbolistas en su misma situación TOMARON LA DECISIÓN DE LARGARSE. El primero en huir fue Enrique Guaita, acompañado por los también romanistas Alejandro Scopelli y Andrés Stagnari, que se refugiaron en París. Pocas semanas después, se les uniría el propio Orsi.

Sunday, January 15, 2023

LOCO POR EL FUTBOL (2)


En  1958  me hice socio del club mendocino INDEPENDIENTE  RIVADAVIA (fundado en 1913.)

A mí me  tocó  vivir una época de expansión institucional y la remodelación de su estadio, con la construcción de nuevas tribunas,   gracias a la gestión de ese gran dirigente que fue Salvador  Iúdica. Él me permitió pagar   una  cuota mensual mínima que me posibilitaba tener  libre acceso a todas sus instalaciones y a los partidos  cuando los azules  eran locales.  De visitante me colaba con los jugadores.

En esta etapa de mi vida, lejos de mi casa, el fútbol era   un sentimiento de pertenencia, era huir de la soledad y  compartir  con otros miles de ojos   un espectáculo deportivo. Era la  revancha de tantos años de no haber podido ir  una cancha   como lo hacían muchos  chicos de mi edad.

Yo iba a los entrenamientos de Independiente  y  fraternizaba con los jugadores.  Sabía de antemano cómo iba a formar el equipo  para  su próximo compromiso.  

Andaba metido en el vestuario, como si fuera parte del cuerpo técnico.  

El director técnico leproso era el  mítico  RAIMUNDO BIBIAN MUMO ORSI (n. 1901),  a quien   recuerdo vistiendo un jogging  azul el que no se lo quitaba ni siquiera para

dormir. Su blanca cabellera, la raya partida  al medio,  su rostro patriarcal, le concedía una autoridad natural sobre sus dirigidos.  

Con él di la vuelta olímpica en aquel inolvidable 1960 después de una larga sequía.

ORSI TOCABA  EL VIOLÍN  en una orquesta de tango cuando el fútbol lo atrapó para hacer de él un autentico crack.   Club del retir{{{clubre 

EN EL AÑO 1920 DEBUTÓ EN  LA PRIMERA  DIVISIÓN DE INDEPENDIENTE de Avellaneda.  Fue medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Después se marchó a Italia contratado por la Juventus,  integrando la escuadra azurra, campeona mundial de 1934.        

El clásico rival de Independiente era Gimnasia y Esgrima (fundado en 1908), que también tenía su estadio en el Parque Gral. San Martín.  Yo era  un leproso de ley  pero sabía reconocer   la calidad de los jugadores de la contra. Yo admiraba al tripero, VÍCTOR LEGROTTAGLIE, dueño de una zurda incomparable, un futbolista de otro planeta.

En  1959 jugó una corta temporada primera de Chacarita Juniors, pero no se adaptó.

No aceptó ofertas  del  Inter (Italia), del Real Madrid, del Cosmos (Estados Unidos), de Perú y de Chile. Era un mens sana de alma, en una época en el que muchos jugadores se mantenían fieles a sus orígenes.

Mi locura futbolera se exteriorizó cuando le aposté a un residente de la pensión donde me alojaba que yo era de capaz de tomarme un litro  de aceite hígado de bacalao.

Necesitaba plata para    presenciar  la apertura del Campeonato Argentino de fútbol de selecciones  provinciales.

El  encuentro inaugural   lo vi entrecortado por mis continuas corridas al baño.  

El inodoro pasó a ser   parte de la  tribuna.

Cuando terminó  la competencia, Independiente compró el pase del defensor  entrerriano AMADEO GÁNDOLA, Con quien tuve una especial relación  por ser coprovinciano.  Era alto y flaco. Comenzó jugando al hockey sobre patines hasta que lo sedujo la número cinco.

Puso fin a su vida arrojándose de un quinto piso. Tenía setenta y ocho años de edad.

BOCA JUNIORS. “Fue fundado en 1905. La reunión constitutiva tuvo lugar en la casa del  joven l  Esteban Baglietto, quien fue su primer presidente.    

Los colores azul y  amarillo  se  tomaron de la bandera sueca que enarbolaba un barco amarrado  en el puerto  de la Boca.                                                              

MILÁN. La ciudad  fue fundada por los celtas y  quienes le dieron su actual nombre (600 adC).  Fue conquistada  por los romanos alrededor del año 222 adC.    

INTER. Fundado en 1908 por disidentes del Milán y del  Cricket Club.

AC MILÁN. Se fundó en el año 1899, impulsado por la alta burguesía italiana que dominaba el panorama social a finales del siglo XIX.  Su presidente Piero Pirelli,  mandó a construir el San Siro (en homenaje a un santo), inaugurándolo el 19 de septiembre de 1926.  

EL ACCIDENTE DE SUPERGA.   El 4 de mayo de 1949, el plantel de “Torino regresaba de Lisboa, donde había disputado un amistoso con el Benfica.  La neblina y la lluvia se complotaron para que el vuelo  se trocara en el peor infierno. La nave chocó contra la colina de Superga.

River  fue el único equipo del mundo que se ofreció para jugar un amistoso a beneficio de los familiares de las víctimas.”

El club turinés utilizó la casaca de la banda roja cuando cumplió los cien años de vida.

 

Tuesday, January 10, 2023

LOCO POR EL FÚTBOL. (1)


MIS PADRES me agobiaban con sus prevenciones en cuanto al asma. Decían que por correr y transpirar afectaba, aún más, mi salud.
Toda mi energía deportiva se convirtió en un fanatismo por Boca Juniors.
Cuando el equipo ganaba yo sabía que tenía una semana de tranquilidad. La derrota me transformaba en un chico irascible, que no quería ver a nadie, sabiendo que me tenía que bancar las cargadas de los contras.
El jueves 11 de noviembre de 1954, Boca tenía la chance de salir campeón después de una sequía de diez años.
Me fui a la Portería del colegio a escuchar el partido. El equipo de la Ribera sumó otra estrella al ganarle a Tigre, uno a cero, con el gol convertido por el exdelantero de Estudiantes de la Plata, MIGUEL ÁNGEL BAIOCCO (1930-2004).
En el auriazul jugaba mi coterráneo, llamado “El patrón del área”: Juan Carlos Colman (n. 1922 -1999). Y el arquero era el correntino Julio Elías Musimessi (n. 1924-1996), quien también era un destacado chamamecero.
Él popularizó una canción dedicada a los boquenses: “Dale Boca, viva Boca, el cuadrito de mi amor..."
Esa tarde no pude dar la vuelta olímpica porque la regente Inchausti me pilló y me puso en penitencia.
MI PADRE no me dejaba escuchar los partidos de fútbol porque, desde su óptica, menoscaba mi personalidad. Los domingos el barrio era un enorme parlante. Yo trataba de escaparme de casa y pegar mi oído a algún paredón donde alguien tenía su radio puesta a full para escuchar el partido de Boca.
Y si algún fin de semana me iba al campo con la familia no tenía paz hasta no enterarme como habían salido los bosteros.
En la única ocasión que logré eludir el control de Mi Padre fue durante el Mundial de Suiza de 1954. En los horarios de los partidos Aarón estaba trabajando. Y Mi Madre no tenía ganas de discutir ARGENTINA se había quedado en las eliminatorias. Yo cinché por Uruguay que defendía el título después del batacazo del 50’ en el mismísimo estadio Maracaná cuando venció al local, Brasil.
La escuadra Celeste ocupó el tercer lugar. El campeonato lo ganó Alemania reventando a patadas al conjunto húngaro, que era un equipazo al que se lo denominaba “las libélulas blancas.”
Cuando conocí el rostro corrupto del fútbol quise disculparme con Mi Padre, pero ya era demasiado tarde: había fallecido.
El mejor estadio de fútbol de Concordia era el del CLUB LIBERTAD. Su campo de juego estaba camino al Puerto, a metros del Parque de la ciudad. Un par de veces me escapé de casa, para ir a ver un partido por el torneo oficial de primera división.
Yo entraba sin pagar por ser menor de edad. Iba y volvía caminando.
Después tenía que encontrar algún pretexto para justificar mi ausencia.
La única vez que tomé un colectivo me lo pagó Pepe, el rengo de la esquina de casa, un fanático de Independiente de Avellaneda.
A veces me escondía en su garaje para escuchar el juego de los rojos, no lo podía obligar a que cambiara de dial.
La cancha de Libertad fue el escenario de un HECHO INSÓLITO que figura en el libro Guinness de los records. El equipo visitante entró al campo de juego decidido a no jugar en disconformidad con el árbitro designado quien, al parecer, los había bombeado en la fecha anterior. Los jugadores se sentaron en el césped ocupando cada uno de ellos sus respectivos puestos.
Después de cada gol, los delanteros hacían el saque de salida y enseguida todo el plantel se volvía a sentar en el campo de juego. El encuentro—no encuentro, terminó setenta y nueve a cero, a favor de Libertad. Menos mal que el cuestionado juez no dio tiempo de descuento.
Mi relator preferido fue el uruguayo FIORAVANTI (Joaquín Carballo Serantes n. 1911), un maestro de la descripción y del lenguaje, a quien conocí personalmente durante el homenaje que le rindió el Círculo de Periodistas Deportivos de Mar del Plata en 1986.
Mi locura bostera quedó en evidencia ese domingo de agosto de 1959. Yo vivía en una pensión en Mendoza. Dos chilenas, la Tía y su Sobrina, habían venido por asuntos de negocio.
El hijo del dueño de la pensión concertó con las chicas una salida. Ellas querían conocer la ciudad.
Miguel no tenía freno alguno cuando de mujeres se trataba. Me sumó a mí para conformar el cuarteto. Nos fuimos en colectivo hasta el Parque San Martín, uno de los lugares preferidos tanto para los locales como para los visitantes.
Con su cancha para el levante Miguel se apropió de la Tía que tenía treinta y dos años de edad, estaba separada y no tenía hijos. Era flaca y alta, con pocos atractivos físicos. En eso sí, con vasta experiencia en la catrera. Miguel y la Tía se metieron en unos yuyales y se dieron de paraditos nomás.
La Sobrina se calentó con la imaginación. Quiso violarme, yo me negué: no estaba de humor. Me había enterado que San Lorenzo había goleado a Boca. Fue una de las tantas oportunidades que desperdicié para terminar con mi celibato. La piba no ocultó su odio hacia mí tildándome de “macaquero”. Me lo tenía bien merecido.
Mi condición de boquense fanático, me llevó a vivir una experiencia singular. A principios de 1963 estuve un mes en Milán. Y tuve la oportunidad de darme cuenta cuán grande es Boca Juniors.
Yo había llegado esta ciudad para conocer a un primo de Mi Padre. Un mañana, caminando por el centro de la gran ciudad, me llamó la atención ver unos afiches que promocionaban el clásico de la ciudad.
Entré a un bar y le pregunté al camarero dónde podía adquirir una entrada para el Derby. El tipo me miró entre asombrado e incrédulo, como si yo me hubiese descolgado con una rareza. Cuando se dio cuenta de mi acento cocoliche, mezcla de español e italiano, se mostró indulgente.
Me explicó que las entradas ya se habían agotado. La única chance que tenía era caer en manos de los revendedores. No podía: pedían cifras siderales por una popular.
Durante la cena del día sábado le comenté al primo de Mi Padre, que me dolería en el alma perderme el clásico. No hizo falta estrujarme la sesera para darme cuenta que el hombre no cazaba una. No le interesaba el Calcio, igual que a Mi Padre.
El domingo del superclásico le pedí a la hija única del primo de Mi Padre que me indicara cómo llegar hasta el Estadio. Estaba decidido a mandarme una patriada.
Yo estaba en la explanada del San Siro (hoy Giuseppe Meazza), cuando un grito ensordecedor conmovió el cemento hasta sus bases: el Inter había madrugado a su rival. El gol lo había convertido su cannoniere SANDRO MAZZOLA (n. 1942.)
Su padre fue un mítico jugador del Torino. Murió en un accidente aéreo, con el resto del plantel en Superga.
Me habìa perdido un gol, no quería perderme otro. Me entró la desesperación: corrí hacia uno de los puntos de ingreso al estadio. Un portero me preguntó (muy amablemente), qué deseaba. Le dije que quería hablar con alguna autoridad. A los pocos minutos yo estaba ante un señor, impecablemente trajeado, que se identificó como el director del complejo deportivo. No me achiqué, raro en mí: le conté que yo estaba de paso por la ciudad, que era fanático de Boca Juniors, y quería ver el partido, aunque fuera por algunos minutos. Deseaba reencontrarme con exbosteros que ahora militaban en ambos equipos.
No lo podía creer cuando el funcionario municipal me autorizó a pasar con la condición que me fuera, una vez terminado el primer tiempo porque estaba prohibido permanecer de pie. Las gradas estaban todas completas.
Al buen hombre le fallé: me quedé hasta la finalización del partido.
No festejé el empate del Milán porque yo quería que ganara la escuadra que conducía el argentino HELENIO HERRERA (n. 1910), quien se había hecho famoso por crear un sistema defensivo, conocido como “El cerrojo-- catenaccio.”
En la escuadra interista jugaban Humberto Maschio (ex Rácing n. 1933), y Antonio Angelillo (ex Boca n. 1937). Una de las figuras del Inter era un español: Luis Suarez (n. 1935), quien durante una década participó de los mayores halagos futbolísticos de la institución.
Entre los milanistas estaban dos exboquenses: el brasileño DINO SANI (autor del gol del empate n. 1932) y el peruano Víctor Benítez Morales (n. 1932.)
Su figura estelar era Gianni Rivera (n. 1943), conocido como el “Bambino de oro.”
Abandoné el estadio sin sentir culpa y enormemente feliz.
Llegué a la casa del primo de Mi Padre justo a tiempo para cenar. Conté una y mil veces cómo había logrado entrar al estadio y el espectáculo que había presenciado. Los habitantes de la casa no comprendían por qué tanto alboroto de mi parte si sólo se trataba de un partido de fútbol.

Saturday, September 18, 2021

NO SOY FAMOSO PERO TENGO ALGO QUE DECIR (51)

 MI VIDA Y SUS INFIERNOS

En  la HUMILLACIÓN( el geriátrico en Israel) no había  estabilidad laboral. Continuamente se renovaban los planteles. El patrón prefería echar a un determinado número de trabajadores y después volverlos  a tomar y en  caso de despido  no  indemnizarlos.  Pedir un aumento era un imposible.  En un principio cualquier trabajador podía almorzar. Después se dijo que podían hacerlo aquellos que cumplían doble turno. L a comida no siempre alcanzaba: había que conformarse  con las sobras.  

Yo me  podía jactar de ser distinto al resto de los asistentes, si me guiaba por los regalos que me hacían los familiares de la gente que yo atendía. Esto terminó molestando al encargado del personal,  quien  un buen día  decidió pasearme por los otros dos  pisos.   

A   los gerontes no los bañábamos todos los días. Con la práctica íbamos seleccionando aquellos que veíamos que apestaban a orina o que se habían cagado hasta la coronilla.  

Para trasladarlos hasta las duchas  utilizábamos unas sillas plásticas.  el asiento era hueco en su  parte central. y había una bacinilla para que las deposiciones cayeran en su interior  mientras los lavábamos.    

Los asistentes no teníamos una  ropa adecuada para entrar  a  las duchas.  por más que  yo me cuidaba  salía empapado.   Un hongo me afectó el dedo gordo del pie derecho. casi pierdo la uña.

A todos los pacientes   les  poníamos  pantalones, lo que nos El problema que había algunas que eran muy gordas y difíciles de sostener.  Más de una  se nos cayó. Curados de espanto  los cargábamos  entre dos.

Yo tenía una buena relación con todos los trabajadores. Siempre estaba dispuesto a ayudar, especialmente a las chicas árabes—israelíes, porque   los varones de su comunidad se aprovechaban de ellas, recargándolas de tareas, mientras ellos se rascaban.

Estaban las filipinas quienes venían  a trabajar  a Israel para poder  ayudar a  sus familias. Con  lo poco que ganaban en el geriátrico era una fortuna en su país.

Muchas de ellas  se enteraban que sus maridos  le habían  dilapidado  todo  en tragos y juergas.  Sus historias eran parecidas a la prostituta mendocina,    cuyo cafiolo le malgastó en una amante, el dinero que su mujer había  ganado en Curazao, donde había viajado para hacer una diferencia y con lo ahorrado pensaba largar el curro.

Como yo   respetaba tanto   a las árabes israelíes  como a la filipinas,  no solamente se habían encariñado conmigo sino que me contaban sus cuitas. Una de ellas, estudiante de sociología, antes que me fuera del geriátrico  me regaló un libro del escritor de origen húngaro Efraím Kishón, (n. 1928.)

La responsable del lavadero   era una adolescente árabe--israelí. físicamente parecía mucho más a sus declarados  dieciocho años.  Fue hospitalizada un par de veces por intoxicación: su lugar de trabajo no tenía la ventilación adecuada.  

Yo hablè con  la enfermera jefe y después con el encargado del personal. Nadie movió un dedo por esta chica. También es cierto  que ella nunca me  ayudó  en mis reclamos. no es que tomara el trabajo  a la chacota sino que el dinero que ganaba lo utilizaba para sus escapadas a los boliches de Tel Aviv.

En  noviembre  de 1997  ingresaron en el  geriátrico diez nuevos asistentes, todos  ellos libaneses cristianos,  gente muy respetuosa. Cobraban poco porque comían y dormían en el lugar. Lo que ahorraban  lo enviaban a sus familias, para que mejoraran   sus viviendas.

Uno de ellos   tenía mucho éxito con las mujeres. Farid, no hacía mucho que se había casado. Su mujer se había quedado en la aldea. Tenía toda la libertad del mundo: no solamente se cogía a  algunas mujeres del barrio, sino también aquellas que venían a visitar a sus familiares. Rara vez dormía en su cama.

Con él  tuve un entredicho porque el muy vago se aprovechaba abiertamente tanto de  las  árabes como de la filipinas.   Hicimos  las paces antes que yo me marchara.   Me regaló una camisa.

El  encargado  del personal era un tipo carismático, alto, de  buen físico. tenía  mucha experiencia en el cargo. Con  cuarenta y cinco años edad  había reincidido en el matrimonio con una mujer mucho menor que él y con quien tenía tres hijos de corta edad.  

Algunas asistentas se mostraban dispuestas a mantener algún flirt con él, pero el tipo se mantenía al margen de todo esto: no quería complicarse con estas mujeres, quizá porque las consideraba   inferiores,  no merecedoras ni siquiera de un polvo sin pretensiones. En cambio, se perdió por  la joven que enseñaba  manualidades. La acosaba de tal manera que la mujer, que era casada, renunció al laburo. Como era una buena docente, el patrón obligó al acosador  a disculparse y pedirle  que la joven retomara  su tarea.

La acosada   era hija de iraquíes. a pesar de haber nacido en israel hablaba a la perfección el idioma de sus mayores. fanática de la música árabe, ponía el pasacasete a full,  a punto  de aturdir.  había que rogarle que bajara el volumen.  

Por ella supe de la existencia de la cantante egipcia UMM KALZUM (n. 1904), una de las más veneradas en el mundo musical  árabe, quien  desde niña  demostró tener un gran talento para el canto.  a los  doce años, su padre la vistió como  un chico para que pudiera  actuar en su orquesta.

A fines de 1997 a la enfermera jefe, la  echaron por gorda y fea. en su lugar vino una pendeja físicamente  potable, y profesionalmente solvente. A pesar de estar casada estaba decidida a pecar con el encargado  del personal. Este se mantuvo a la defensiva. pienso, que aún estaba fresca en su memoria  la  mala experiencia que había tenido con la profesora de  manualidades.  

La nueva enfermera jefe, me tenía mucho aprecio y fue   la que más  lamentó   mi partida.  

JAMES PARKINSON.  médico clínico, sociólogo, botánico, geólogo, y paleontólogo británico (n. 1755). en  1817  describió  la enfermedad que  lleva su nombre.

ALOYSIUS ALZHEIMER.  psiquiatra y neurólogo alemán (n. 1864).  identificó por primera vez los síntomas de la enfermedad  en una paciente que trató en 1901.

EL CIRCO RELIGIOSO. Yo no tengo  duda alguna   que la religión es la cosa   más perversa y  que mayor daño le ha provocado al hombre a lo largo de los tiempos.

El catolicismo    alentó   el  odio  entre los hombres especialmente contra los hebreos. Fue el artífice   del crimen organizado   a través de  las cruzadas y la inquisición, entre otras  linduras sacrosantas.

El judaísmo con todos sus defectos nunca se nutrió del clientelismo  religioso. al contrario, siempre le puso escollos a quien  se quería  convertir.  De todos modos, tenía sus mambos con aquellos que osaban tener un pensamiento crítico con respecto a la fe.

LA HUMILLACIÓN se vendía como una institución ideal para el  religioso. Sin embargo, todo estaba montado en una vil patraña.  Hasta se toleraba la agresión física a  los ancianos, quienes  se  callaban por temor a las represalias.  

Un árabe israelí  y un ruso se pasaron de la raya: una asistente  los denunció, para no verse comprometida.  Varios abuelos presentaban  hematomas en distintas partes del cuerpo. Los imbéciles fueron despedidos,  y unos meses  después,  reincorporados. Eran mano de obra barata. Yo también lo era pero no pegaba.  

Ell  maltrato no era exclusivo de  la Humillación.  En uno de los geriátricos de la CGTHistadrut,  una  joven árabe quemó con agua hirviendo a una  anciana a  la que estaba bañando. Quizá lo hizo porque en su propia casa le dijeron que  los israelíes eran culpables de sus desgracias.  

Cuando yo llegué a la Humillación había dos jóvenes rabinos   que se encargaban en   controlar el kashrut  y darle   apoyo espiritual a la gente del lugar.   Uno de los religiosos era un gordito jovial, tenía muy buena onda con todos. El otro era alto, delgado, callado y especulador. éste le ayudaba al boss a ponerse los tfilim.

Una vez que el negocio se hubo  afianzado, el dueño de la humillación decidió rajar a uno de los  zánganos.   

el  gordito macanudo, que se llamaba saúl como yo, le sirvió en bandeja al iraquí la oportunidad de despedirlo.

El gordito jovial se había calentado  con una asistente. Como  la chica le daba bola una noche se vino al geriátrico y se la trincó en la sección ropería.

La seducida  había nacido en  Bujara, Uzbekistán, donde nuestros   orígenes datan de  los tiempos del  imperio romano.  

La  asiática, que era tartamuda, cubría el tercer turno: de veintidós a seis de la mañana. Se   corria la bolilla que  era  ninfómana.

La chica, a sus veintidós años,  tenía un lindo físico. Una vez la vi

calentando a un geronte: mientras ella le ponía el pañal, el pobre tipo  le acariciaba una teta. La tartamuda se reía feliz: le daba un poco de alegría a quien ya manoteaba el más allá.

Era tan buena  samaritana como la changuita que conoci en  Capilla del Monte.  

Una  noche,    los jadeos del rabino y la tartamuda, llegaron a  oídos de  un asistente árabe israelí, a quien la gurisa  lo había rechazado un par de veces.  

Ella no quería complicarse la vida porque el tipo estaba en pareja con una israelí que también trabajaba en la Humillación.  

El celoso  encontró la forma de vengarse deschavándolos  ante el encargado del personal. El rabino y la ninfómana fueron a parar  a la calle.

El rabino  sobreviviente   se convirtió  definitivamente  en el  alcahuete del patrón.Se cuidaba de no  disgustarlo.  Dejó de cuestionar cualquier irregularidad, inclusive la no observancia del kashrut.

A mediodía se daba una vuelta por el hogar. Bajaba a la cocina y se ahorraba el almuerzo.Y  a fin de mes venía a buscar  su sueldo. no tenía problemas de conciencia.

Varias veces me pidió que pusiera el ojo en la distribución de los platos y los cubiertos, para que no se mezclaran los destinados a los lácteos con los cárnicos. yo me hacía  el desentendido: no era esa mi función.  tampoco era un tema de mi  interés.

Yo tuve que trabajar para las  pascuas--  pesaj de 1998. Uno de mis compañeros, un ruso que vivió muchos años en Australia,  tuvo la infeliz idea de hacer emigrar cuando ya era un sesentón.

El me reprendió cuando vio que yo comía pan común que me había convidado un asistente árabe,  y  no pan ácimo—matzá. No  le respondí para no entrar en disquisiciones filosóficas-religiosas.

A la hora de la cena no se pudo juntar el número  suficiente de hombres para la oración.   Hubo que recurrir  a los  cristianos libaneses   para poder legalizar el circo.

El  ruso – australiano--israelí,  se dio cuenta tardíamente,  que entre los que invocan a dios sobran los hijos de puta: lo despidieron mientras se estaba  restableciendo de una apendicetomía.    

BNEI BRAK.  fundada en 1924 está  situada en la periferia sur de tel aviv. forma parte de la zona metropolitana conocida como gush dan.

PETAJ TIKVA. fundada en 1878 se halla en el centro del país y tiene una gran actividad tanto industrial como comercial.

la vida es una fotocopia.

  LA MUERTE EN EL INODORO. La Humillación era, como la mayoría de los geriátricos, una verdadera  yacija   donde se amontonaban   ancianos,  no  tan viejos pero  incapaces de movilizarse por sus propios medios;  y los que estaban totalmente idos.    aquí  no se hacían diferencias entre los que pagaban la internación, de aquellos que estaban a cargo de la seguridad social. todos tenían el mismo destrato.

Había una asistente  grandota y de una fortalece increíble, la  ucraniana  era bruta y capaz de matar de una palmada. No sabía una palabra de hebreo. la tenían porque era barata.  Su hija estaba muy bien conceptuada.  ambas mujeres vivían solas. El marido de la ucraniana no quiso hacer aliá. se divorciaron antes del viaje.

Yo  compartía con la ucraniana bruta  el cuidado de los ancianos  a la hora de las manualidades.

Un día, lo recuerdo como si fuera hoy, una de las mujeres le pidió a  mi compañera que la llevara hasta el baño.  La sentó en el inodoro y se fue  a tomarse su  descanso.

En eso, se me dio por mirar en dirección al baño y vi que la silla de ruedas permanecía  en el mismo lugar.  Disimuladamente me acerqué hasta la entrada del baño .La anciana estaba  recostada sobre una de las paredes del beit shimush, que era más largo que ancho.  No me hizo falta tomarle el pulso para darme cuenta que estaba muerta.  

Yo seguí con   mi rutina. Nno estaba para complicarme la vida, menos en un ámbito como éste,  donde todo se tapaba con tal de resguardar el negocio.  

Ni bien  la ucraniana bruta volvió al salón,  yo me fui al descanso de treinta minutos.  

Uuna hija de la fallecida que no estaba  satisfecha con las  explicaciones  que había recibido  sobre la muerte de su madre,  empezó a  indagar al personal. Todos  

habíamos sido instruidos lo que debíamos contestarle.  finalmente la mujer  se dio por vencida y  nunca más  se la vio  por la humillación.

Recordé al tío   que se había muerto sentado en el inodoro de su casa.    

En  la Humillación se contrataba  personal sin tomar en cuenta sus antecedentes,  y casi no se observaba su conducta, salvo que cometiera una falta muy grave, o no fuera del agrado del encargado del personal.

Había una  moscovita desprendida del rebaño comunista que había llegado al país en 1995. Tenía menos sensibilidad que un guardián de  un campo de concentración.  

La moscovita insensible  tenía treinta  años de edad,  ojos saltones e inexpresivos y un pasado de bailarina clásica, que ya no se  le notaba: se había ensanchado de todos lados. Estaba casada en segundas  nupcias con un compatriota suyo, médico de profesión,  que estaba revalidando su título para poder ejercer la medicina en israel.

En un principio ella se mostró abierta conmigo y me contó que su primer marido había sido un musulmán con quien no había tenido hijos. ahora tenía  una nena.  

Su mayor frustración era haberse visto forzada a  dejar la danza  por una lesión en un pie.

La buena relación entre nosotros, duró  muy poco.  Ella hacía el segundo turno y un día que yo me había quedado a hacer horas extras,  la  mandé a pasear con familia y todo  cuando vi cómo maltrataba   a los ancianos que estaban  a su cargo.Era capaz de negarles hasta un vaso de agua. La denuncié  a la patronal por abandono de persona.     

Yo me fui de la Humillación y ella seguía en el mismo puesto y manteniendo idéntica tesitura. ¿por qué la iban a echar si la mina era barata? 

La moscovita insensible se había hecho muy amiga  del ambulanciero, un muchacho árabe-- israelí, que  estaba casado y tenía tres hijos. Su familia vivía en un kfar cercano a Haifa. La visitaba  una vez por mes. El trabajo se lo consiguió un hermano suyo, que era enfermero profesional en un hospital en un hospital de Tel Aviv, Por las tardes cumplía un turno en la Humillación.

Un día corrió el rumor que a la moscovita insensible y al ambulanciero los habían encontraron cogiendo  en una de las habitaciones aprovechando la ausencia de sus inquilinos.  

Era comprensible: la mina era muy joven y  su  marido  se  pasaba todas las semanas fuera de su casa, cumpliendo residencias hospitalarias.