Sunday, February 9, 2020

NO SOY FAMOSO PERO TENGO COSAS QUE DECIR (14)


Contaré mi vida antes que la parca se anticipe

(Todos los capítulos en: elhombredelamemoriacorta.blogspot.com)

Mi condición de boquense fanático, me llevó a  vivir una experiencia singular.  A principios de 1963 estuve un mes  en Milán. Y tuve la oportunidad de darme cuenta cuán grande  es   BOCA JUNIORS.
Yo había llegado  esta ciudad para conocer a un primo de Mi Padre.  Un mañana, caminando por el centro  de la gran  ciudad,  me llamó  la atención ver unos  afiches que promocionaban   el clásico  de la ciudad.
Entré en  un bar y  le  pregunté al  camarero  dónde  podía adquirir una entrada para el Derby.  El tipo me miró entre asombrado e incrédulo, como si yo  me  hubiese  descolgado con una  rareza.  Cuando se  dio  cuenta de mi acento  cocoliche, mezcla de español e italiano, se mostró   indulgente. 
Me  explicó  que las entradas ya  se habían agotado.  La única chance que tenía  era caer en  manos de los revendedores.  No podía: pedían cifras siderales por una popular. 
Durante la cena del día sábado le comenté al  primo de Mi Padre, que me dolería en el alma perderme el clásico.  No  hizo falta estrujarme la sesera para darme cuenta que el hombre  no cazaba una.  No le interesaba el Calcio,  igual que a Mi Padre.
El domingo del superclásico le pedí a la  hija única  del primo de Mi Padre   que me indicara cómo llegar hasta el  Estadio. Estaba decidido a  mandarme  una patriada.
Yo estaba en la explanada  del San Siro (hoy Giuseppe Meazza),  cuando    un grito ensordecedor conmovió el cemento hasta sus bases: el  Inter había madrugado a su rival. El gol lo había convertido  su  cannoniere SANDRO MAZZOLA (N. 1942.)
Su padre  fue un mítico jugador del Torino.  Murió en un  accidente aéreo, con el resto del plantel en SUPERGA. 
Me había perdido un gol, no quería perderme otro. Me entró la desesperación: corrí hacia uno de los puntos de ingreso al estadio. Un portero me preguntó (muy amablemente),  qué deseaba. Le dije que quería hablar con alguna autoridad. A los pocos  minutos yo estaba ante un  señor, impecablemente trajeado,  que se identificó como el director del complejo deportivo. No me achiqué, raro en mí: le conté que yo estaba de paso por la ciudad, que era fanático de Boca Juniors, y  quería ver el partido, aunque  fuera por algunos minutos. Deseaba  reencontrarme con exbosteros que ahora militaban en ambos equipos. 
No lo  podía  creer cuando  el funcionario municipal   me autorizó a pasar con la condición que me fuera, una vez terminado el primer tiempo porque estaba prohibido permanecer de pie. Las gradas estaban todas completas. 
Al buen hombre le fallé: me quedé hasta la finalización del partido.
No festejé el empate del Milán porque yo quería que ganara la escuadra que conducía el argentino  HELENIO HERRERA (n. 1910), quien se había hecho  famoso por crear un sistema defensivo, conocido como  “El cerrojo--  catenaccio.”
En la escuadra interista jugaban  HUMBERTO MASCHIO (EX RÁCING N. 1933),  Y ANTONIO ANGELILLO (EX BOCA N. 1937).  UNA DE LAS FIGURAS  DEL INTER ERA UN ESPAÑOL: LUIS SUAREZ (N. 1935), QUIEN DURANTE UNA DÉCADA PARTICIPÓ  DE LOS MAYORES HALAGOS  FUTBOLÍSTICOS  DE LA INSTITUCIÓN.
Entre  los milanistas  estaban  dos exboquenses: el brasileño  DINO SANI (AUTOR DEL GOL DEL EMPATE N. 1932)  Y EL PERUANO  VÍCTOR BENÍTEZ  MORALES (N.  1932.)
SU FIGURA ESTELAR ERA  GIANNI RIVERA (N. 1943), CONOCIDO COMO EL “BAMBINO DE ORO.”
Abandoné el estadio sin sentir culpa y  enormemente feliz.          
Llegué  a la casa del primo de Mi Padre justo   a tiempo  para  cenar.  Conté una y mil veces cómo había logrado entrar  al estadio y el espectáculo que  había presenciado. Los  habitantes de la casa no comprendían por qué tanto alboroto de mi parte   si sólo se trataba de un  partido de fútbol.
En  1958  me hice socio del club mendocino INDEPENDIENTE RIVADAVIA (fundado en 1913.)
A mí me  tocó  vivir una época de expansión institucional y la remodelación de su estadio, con la construcción de nuevas tribunas,   gracias a la gestión de ese gran dirigente que fue Salvador  Iúdica. Él me permitió pagar   una  cuota mensual mínima que me posibilitaba tener  libre acceso a todas sus instalaciones y a los partidos  cuando los azules  eran locales.  De visitante me colaba con los jugadores.
En esta etapa de mi vida, lejos de mi casa, el fútbol era   un sentimiento de pertenencia, era huir de la soledad y  compartir  con otros miles de ojos   un espectáculo deportivo. Era la  revancha de tantos años de no haber podido ir  una cancha   como lo hacían muchos  chicos de mi edad.
Yo iba a los entrenamientos de Independiente  y  fraternizaba con los jugadores.  Sabía de antemano cómo iba a formar el equipo  para  su próximo compromiso. 
Andaba metido en el vestuario, como si fuera parte del cuerpo técnico. 
El director técnico leproso era el  mítico  RAIMUNDO BIBIAN MUMO ORSI (n. 1901),  a quien   recuerdo vistiendo un jogging azul el que no se lo quitaba ni siquiera para dormir. Su blanca cabellera, la raya partida  al medio,  su rostro patriarcal, le concedía una autoridad natural sobre sus dirigidos. 
Con él di la vuelta olímpica en aquel inolvidable 1960 después de una larga sequía.
ORSI tocaba  el violín  en una orquesta de tango cuando el fútbol lo atrapó para hacer de él un autentico crack.   Club del retir{{{clubre
En el año 1920 debutó en  la primera  división de Independiente de Avellaneda.  Fue medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Después se marchó a Italia contratado por la Juventus,  integrando la escuadra azurra, campeona mundial de 1934.        
El clásico rival de Independiente era Gimnasia y Esgrima (fundado en 1908), que también tenía su estadio en el Parque Gral. San Martín.  Yo era  un leproso de ley  pero sabía reconocer   la calidad de los jugadores de la contra. Yo admiraba al tripero, VÍCTOR LEGROTTAGLIE, dueño de una zurda incomparable, un futbolista de otro planeta.
En  1959 jugó una corta temporada primera de Chacarita Juniors, pero no se adaptó.
Mi locura futbolera se exteriorizó cuando le aposté a un residente de la pensión que yo era de capaz de tomarme un litro  de aceite hígado de bacalao.
Necesitaba plata para    presenciar  la apertura del Campeonato Argentino de fútbol de selecciones  provinciales.
El  encuentro inaugural   lo vi entrecortado por mis continuas corridas al baño. 
El inodoro pasó a ser   parte de la  tribuna.
Cuando terminó  la competencia, Independiente compró el pase del defensor  entrerriano Amadeo Gándola, con quien tuve una especial relación  por ser coprovinciano.  Era alto y flaco. Comenzó jugando al hockey sobre patines hasta que lo sedujo la número cinco.
Puso fin a su vida arrojándose de un quinto piso. Tenía setenta y ocho años de edad.
BOCA JUNIORS. “Fue fundado en 1905. La reunión constitutiva tuvo lugar en la casa del  joven l  Esteban Baglietto, quien fue su primer presidente.   
Los colores azul y  amarillo  se  tomaron de la bandera sueca que enarbolaba un barco amarrado  en el puerto  de la Boca.                                                             
MILÁN. La ciudad  fue fundada por los celtas y  quienes le dieron su actual nombre (600 adC).  Fue conquistada  por los romanos alrededor del año 222 adC.    
INTER. Fundado en 1908 por disidentes del Milán y del  Cricket Club.
AC Milán. Se fundó en el año 1899, impulsado por la alta burguesía italiana que dominaba el panorama social a finales del siglo XIX.  Su presidente Piero Pirelli,  mandó a construir el San Siro (en homenaje a un santo), inaugurándolo el 19 de septiembre de 1926. 
EL ACCIDENTE DE SUPERGA.   El 4 de mayo de 1949, el plantel de “Torino regresaba de Lisboa, donde había disputado un amistoso con el Benfica.  La neblina y la lluvia se complotaron para que el vuelo  se trocara en el peor infierno. La nave chocó contra la colina de Superga.
River fue el único equipo del mundo que se ofreció para jugar un amistoso a beneficio de los familiares de las víctimas.”
El club turinés utilizó la casaca de la banda roja cuando cumplió los cien años de vida.
A   MI PADRE le gustaba el automovilismo. Cinchaba por  Ford. Un par  veces  lo acompañé a las competencias  que se desarrollaban en el autódromo de Camba Paso. En este escenario vi ganar a BENEDICTO  CAMPOS quien, con su Betty,   hizo historia en  la   Mecánica Limitada.
Cuando a causa de mi  asma me fui a vivir a Mendoza, me volví  fan de Juan Gálvez (n.  1916),  uno de los grandes animadores del Turismo de Carretera.  Un domingo madrugué para verlo pasar por la capital cuyana, en  uno de los tramos de la Vuelta de la República.
Mi ídolo se mató en Olavarría en 1963, y con él se me terminó la pasión por este deporte.
A  Marcos nunca  le interesó el  fútbol. 


No comments:

Post a Comment